Piel con piel en el nacimiento: una calurosa bienvenida para tus hijos

El nacimiento de un hijo es uno de los momentos más emocionantes que podemos vivir. Hoy en día, es común encontrar uno de estos dos escenarios tras el parto:

Caso 1: Nace el niño. Antes de que puedas siquiera verlo, se lo llevan durante un rato a hacerle una exploración rutinaria. Tras una espera que se te habrá hecho eterna, te lo devuelven lavado y vestido. 

Caso 2: Nace el niño, te lo colocan desnudo en tu regazo y os quedáis solos durante más de una hora (padre incluido). El niño, por sí mismo, busca el pecho y comienza a mamar. Cuando acaba su primera toma y se queda relajado, el personal médico se lo lleva a una exploración rutinaria. 

Tal vez pienses que el Caso 1 corresponde a un hospital más avanzado, con mejores protocolos de seguridad y que el Caso 2 es muy bonito, pero conlleva más riesgos. Si es así, seguro que te alegra oír que te equivocas 🙂

En el artículo de hoy entenderás qué es el contacto piel con piel en el nacimiento, cuáles son sus beneficios y por qué no debes renunciar a esta práctica ancestral que te hará vivir un momento único.

 

 ¿Qué hay detrás del contacto piel con piel?

Es un concepto sencillo: el contacto piel con piel consiste en dejar al niño desnudo nada más nacer en el regazo desnudo de la madre y permitir que su instinto haga el resto. Mientras tanto, el personal médico se encarga de la placenta, del pinzamiento del cordón umbilical y de verificar que la madre esté bien. Finalmente, se suele dejar solos a la madre, al hijo y al padre durante, al menos, 1 hora completa (en ocasiones hasta 2 horas).

Y… ¿eso para qué? Además de ser un momento único en el que la madre arropa a su hijo para darle la bienvenida, esta práctica instintiva tiene incontables beneficios para la madre y el recién llegado (luego los veremos al detalle).

Por norma general, cuando dejamos que el instinto del niño actúe, sigue unos patrones definidos. En este estudio se analizó el comportamiento de 28 recién nacidos tras colocarlos piel con piel con su madre. Se observó que se repetía la siguiente secuencia de 9 fases:

piel con piel

Secuencia innata de los bebés al nacer cuando se dejan en contacto piel con piel con su madre

 

Es sorprendente que, sin explicarles nada, los recién nacidos vengan programados con las instrucciones básicas para encontrar el pecho de su madre (al igual que otros mamíferos). Aunque cuentan con ayuda: es la propia madre la que guía a su hijo a encontrar el pecho de forma inconsciente.

Antes de que se genere la leche en los pechos de la madre, se produce una sustancia más densa conocida como calostro. Se sospechaba que, además del contraste de color del pezón, el olor que desprendía esta sustancia podía guiar al niño hacia el pecho. Y fue este estudio en la prestigiosa revista Nature el que lo confirmó:

Mediante Resonancia Magnética, se observó la actividad en la corteza cerebral olfativa en un grupo de 23 recién nacidos a los que se les estimuló el olfato con diversas sustancias, entre ellas calostro y agua:

Cambios medidos en la oxihemoglobina durante la activación del cortex cerebral para agua y calostro en un bebé de 7 horas de vida (fuente)

 

Las pruebas confirmaron que los recién nacidos son capaces de reconocer el rastro del calostro. Pero este no fue el hallazgo más importante del estudio: esta capacidad de distinguir el calostro se pierde pasadas 24 horas tras el nacimiento, lo cual refuerza la idea de lo importante que es ofrecerle el pecho cuanto antes para iniciar la lactancia materna.

Por este motivo, la práctica del piel con piel está cosechando consensos entre los principales organismos de salud (detalle, detalle). La propia OMS recomienda que se haga piel con piel para favorecer la lactancia:

La OMS recomienda practicar el piel con piel para favorecer la lactancia (fuente)

 

Si lo recomiendan los principales organismos de salud, se debe estar haciendo en todos los hospitales”, pensarás.

No exactamente…

 

 El desfasado protocolo de nacimiento

En 2013, cerca del 70% de los hospitales de España incumplían las recomendaciones de la OMS en relación a los cuidados piel con piel (detalle). ¿Será que la OMS lo había recomendado recientemente y no les había dado tiempo a implementarlo? Te sorprenderá saber que la OMS lo recomienda desde… ¡1985! (detalle).

Parece inexcusable que unas recomendaciones con más de 20 años de antigüedad hayan sido ignoradas sistemáticamente. Los motivos parecen venir de la falta de personal y restricciones de tiempo (estudio).

A día de hoy, es seguro que un alto porcentaje de hospitales siguen todavía anclados en el protocolo médico habitual. Consiste en lo siguiente:

piel con piel - protocolo estandar

 

Nadie niega que este protocolo sea necesario. Sin embargo, hoy sabemos que la mayoría de cosas se pueden posponer sin riesgos para la madre o el niño hasta varias horas después del nacimiento. O, incluso, llevarse a cabo mientras el niño está en contacto con su madre:

  • Test de Apgar: se realiza el primer minuto tras el nacimiento y se repite la prueba a los 5 minutos. Se puede realizar mientras el niño está piel con piel con la madre (detalle).
  • En el caso de las gotas de profilaxis en los ojos para evitar infecciones, se pueden retrasar sin problemas hasta 4 horas (detalle). Retrasarlas puede ser, incluso, beneficioso porque podrían dificultar la visibilidad del niño en la tarea de encontrar el pecho de su madre.
  • En el caso de la Vitamina K (necesaria para evitar una enfermedad de sangrado que puede ser mortal) la precaución a tener en cuenta es que no debería retrasarse más de 6 horas su administración. Y hasta 24 horas para la Vacuna de Hepatitis B (detalle).
  • Lavarlo no sólo puede esperar. Es recomendable no lavar a los recién nacidos durante días (al menos 24 horas) para evitar que se enfríen y reducir el riesgo de hipotermia (detalle, estudio).

Como ves, en caso de tener un parto sin problemas, nada debería evitar que disfrutaras del contacto piel con piel con tu hijo. Y que te arrebaten este momento tiene consecuencias más allá de las emocionales…

 

 Los efectos de romper el ciclo biológico de nacimiento

Puedes pensar que esperar unos minutos a que acabe el protocolo del hospital no es tan grave. Pero romper este ciclo biológico puede pasarnos factura.

En los seres humanos, la separación madre-bebé tras el nacimiento es una práctica relativamente moderna. Esta separación era impensable hace unos años, cuando el contacto temprano entre madre e hijo era indispensable para la supervivencia del bebé. Para el recién nacido, la separación es interpretada como una amenaza. Tal vez por eso los bebés que son separados de sus madres lloran 10 veces más (estudio).

En estudios con mamíferos, cuando las crías se separan de su madre, saltan las alarmas en los sistemas de regulación del estrés (estudio, estudio). Los cambios en la hormona del estrés fruto de esta separación fueron descritos por primera vez en ratas (estudio). Y ahora también están siendo documentados en adultos humanos (estudio).

Pero ahí no acaba todo. En un breve periodo tras el nacimiento, se producen respuestas epigenéticas a los cambios ambientales. Dicho de otra forma, lo que se experimenta en los primeros momentos de vida puede influir en la respuesta de nuestros genes y en la salud a largo plazo (estudio). La separación prolongada del bebé al nacer es un trastorno que puede acarrear consecuencias que todavía están por determinar.

Algo que resulta irónico: en los estudios con animales, el experimento consiste en separar a los recién nacidos de sus madres porque lo natural es que estén juntos al nacer. Justo al contrario que en los experimentos con humanos… Intentamos dejar de lado miles de años de evolución para acabar haciendo estudios que nos vuelven a poner en nuestro sitio.

Nuestros primos los chimpancés, practicando el piel con piel.

 

 Contacto piel con piel: mucho más que un mecanismo para favorecer la lactancia

Que el contacto piel con piel temprano favorece el inicio de la lactancia y alarga su duración está ampliamente demostrado (estudio, estudio, estudio, meta-análisis). Pero el contacto piel con piel va mucho más allá. Cada vez más estudios respaldan esta práctica por sus beneficios en múltiples áreas.

 

1. Reduce el riesgo de hipotermia

No es raro encontrar casos de hipotermia debido a la incapacidad de los recién nacidos de generar calor. De poco sirve cubrirlos con mantas que preservan el calor si no son capaces de generarlo. La hipotermia es un serio problema, en especial entre los recién nacidos con poco peso y prematuros (estudio). Mantener a los recién nacidos a una temperatura segura es difícil aunque se mantenga una buena temperatura en la habitación o en la incubadora.

Algunos ensayos ya apuntaban una posible prevención de hipotermia mediante contacto piel con piel. En este ensayo clínico, se comparó la temperatura de 50 bebés sanos, separados aleatoriamente en 2 grupos tras el nacimiento:

  • Grupo 1: niños separados de la madre: se los llevan nada más nacer y, tras el pertinente protocolo médico, los dejan tapados en una cuna al lado de la madre durante 90 minutos.
  • Grupo 2: niños en “contacto piel con piel” con la madre: al nacer se los llevan para llevar a cabo el típico protocolo médico y 15 minutos después lo dejan piel con piel con la madre.

 

Comparación de temperaturas de bebés separados al nacer o puestos en contacto piel con piel con su madre tras 15 minutos (fuente)

 

La gráfica muestra una clara tendencia a preservar la temperatura para el Grupo 2 (“contacto piel con piel” con la madre). Y la diferencia se dispara a medida que pasan los minutos, especialmente en la temperatura del muslo.

Nota: “contacto piel con piel” está entre comillas porque no se coloca el niño nada más nacer con su madre, sino que transcurren 15 minutos…

Aunque el estudio tiene sus limitaciones (por ejemplo, la muestra es pequeña) es un indicador de que el contacto piel con piel favorece la regulación de la temperatura de los bebés y evita el enfriamiento. Imagínate si el contacto hubiera sido desde el inicio y no hubieran tenido que esperar 15 minutos a que acabara el protocolo…

 

2. Mejora las capacidades cognitivas

En los recién nacidos, el sentido del tacto es clave para el desarrollo sensorial y cognitivo (estudio, estudio, estudio). Pero no sólo eso. Puede sentar las bases de su salud cerebral años después, en especial en bebés prematuros, cuyo desarrollo biológico se interrumpe bruscamente por su temprano nacimiento.

Este estudio apunta que el contacto piel con piel materno mejora la organización fisiológica y el control cognitivo de los bebés prematuros frente a los que reciben cuidados estándar. Y lo mas impactante: se hizo un seguimiento de estos niños y seguían mostrando estas mejoras (mejor gestión del estrés, mejor organización del sueño y mejor control cognitivo) 10 años después.

Esto quiere decir que incluso los bebés prematuros deberían ser puestos en contacto piel con piel con su madre lo antes posible, siempre que no existan riesgos. Nada le proporcionará más seguridad que seguir sintiendo el latido del corazón de su madre. Esta práctica ya se está haciendo en algunas UCIN (Unidad de Cuidados Intensivos para Neonatos) con excelentes resultados (estudio).

 

3. Ayuda a dormir mejor

Tal vez fruto de la seguridad que desprende el contacto con la madre, el piel con piel tiene un efecto analgésico en los bebés (estudio). Se especula que puede ser debido a un incremento en la producción de oxitocina, la cual tiene efectos sedantes. También se ha observado un efecto similar en bebés prematuros. En este ensayo clínico los bebés prematuros que recibieron contacto piel con piel durante 2-3 horas se despertaron mucho menos durante su tiempo de sueño que los que permanecieron en la incubadora.

Así que ya sabes: mucho piel con piel y tu hijo no será el único que duerma mejor 😉

 

4. Reduce el estrés de padres e hijos

Seguro que has oído eso de que “si en el embarazo has estado estresada, es más probable que tu hijo tenga trastornos de estrés”. Y es cierto (estudio, revisióndetalle). La buena noticia es que puedes revertir esta situación tras el nacimiento. ¿Cómo? mediante caricias, abrazos, contacto frecuente etc. En definitiva, manteniendo contacto afectivo (estudio). En este sentido, el contacto piel con piel madre-hijo tras el nacimiento es una buena oportunidad para enviarle a tu hijo un mensaje de protección y tranquilidad. 

Ahora tenemos más evidencia de que el contacto piel con piel disminuye el estrés de padres e hijos. En este ensayo clínico en el que participaron 37 familias de Suecia, se evaluó el nivel de estrés de madre e hijo tras el parto, así como los problemas conyugales de las madres con los padres (muy frecuentes tras la paternidad).

Los niños que recibieron contacto piel con piel presentaban menor nivel de estrés transcurrido un mes, comparado con el grupo de control que recibió cuidados estándar. También se observó que el nivel de estrés de estas madres era menor, así como los problemas con sus cónyuges.

 

 No tengo claras algunas cosas…

 

¿El piel con piel entraña algún riesgo?

El único riesgo de practicar piel con piel es algo llamado Colapso Postnatal Inesperado (SUPC), pero puede evitarse tomando ciertas precauciones.

Esto ocurre cuando un bebé aparentemente sano se vuelve inestable dentro de las primeras dos horas después del nacimiento. ¿El motivo? la combinación de un problema interno del niño (una infección o problema de corazón) con factores externos, como una posición de riesgo al hacer piel con piel (estudio). Es poco probable que ocurra (1 entre 20.000), pero conviene estar alerta. La mayor parte de veces ocurre cuando el niño está boca abajo, con la cara pegada al regazo de su madre.

Para minimizar su riesgo, los investigadores proponen una serie de medidas, como por ejemplo: elevar la cabeza de la madre para evitar que el niño esté cabeza abajo o formar a los padres en la forma de dar el pecho, para evitar que la nariz quede bloqueada (estudio). También ayuda que el personal médico entre en la habitación de vez en cuanto para vigilar el estado del bebé.

 

¿Cómo sé si en el hospital que me corresponde hacen piel con piel?

Pregunta a tu matrona o al propio hospital. Si no lo tienen protocolizado, no está todo perdido. Puedes escribir diferentes preferencias en la cartilla de embarazo que la matrona te ha proporcionado. Y, por lo general, tienen la obligación de respetarlo (siempre y cuando el parto no haya tenido complicaciones). Como último recurso, podrías solicitar un cambio de hospital. 

 

¿Qué pasa si la madre está indispuesta?

El padre es una buena alternativa para mantener el contacto piel con piel (estudio, detalle). Nunca será comparable a la madre pero siempre será mejor a que se lo lleven para darle el primer gran susto de su vida con las gotas en los ojos y la inyección de vitamina K…

En bebés prematuros, cuyos padres tienen acceso restringido a la UCIN, el piel con piel con el personal voluntario del hospital es una opción (estudio). A esto se le conoce como cuidado canguro (o método canguro). Ya se implementa como alternativa a la incubadora para el transporte de prematuros (estudio).

 

¿Y si el parto ha sido mediante cesárea?

Si ha habido cesárea, el piel con piel con la madre no sólo se puede hacer, se debe hacer. Eso dicen la mayoría de estudios que se han hecho al respecto.

Los hospitales que han implementado esta práctica destacan los múltiples beneficios en cuanto a la mejora de producción de leche, reducción de la ansiedad y dolor materno, además del mejor nivel de satisfacción de la madre (estudio, estudio, estudio).

Una excepción serían madres que han recibido fuertes sedantes, ya que podrían tener problemas para hacerse cargo de sus hijos (estudio).

 

 Conclusión

En condiciones normales, el piel con piel no debería ser objeto de debate. Cada vez hay más evidencia de que romperlo nos perjudica, tanto a hijos como a padres.

Este mecanismo biológico facilita el inicio de la lactancia materna, reduce los niveles de estrés de la madre y del niño, ayuda en la regulación de su temperatura, favorece su desarrollo cognitivo… pero sobre todo: es un momento especial que os pertenece.

Una última reflexión: vivimos una época en la que el contacto humano se ha reducido a la mínima expresión. Se dice que los padres que abrazan y tocan mucho a sus hijos “los malcrían”. Pero no siempre fue así. Las sociedades cazadoras-recolectoras actuales son la representación más fiel de nuestros antepasados. En estas tribus, los bebes nacen piel con piel junto a sus madres, son porteados sobre su piel desnuda y duermen junto a ellas (detalle). Como resultado, el bebé está en contacto con su madre gran parte del día y desarrollan un fuerte vínculo afectivo.

¿Estamos seguros de que somos nosotros los que hemos evolucionado?

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4 Comentarios

  1. Daniela

    Hola, en mi hospital sí que tenían integrado el piel con piel y pudimos estar 2 horas con mi hija. Tengo otro hijo de 4 años y en ese caso no tuvimos la oportunidad. La experiencia no tiene nada que ver… así que pelear por que os lo dejen aunque sea una hora!

    Responder
    • Albert

      Gracias por comentar Daniela. Sí, nosotros también tuvimos la oportunidad de vivir el piel con piel y es algo especial. Cada vez hay más conciencia y se acabará imponiendo si seguimos rebelándonos 😉

      Responder
  2. Maria

    Completamente de acuerdo con todo lo que se comenta en el artículo. Espero que llegue el día en que se haga así en todos los hospitales.

    Responder
    • Albert

      Gracias María. Seguro que sí, entre todos conseguiremos acelerar el proceso.

      Responder

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