La verdad sobre el cólico del lactante y algunos remedios para lidiar con él

El bebé no para de llorar. Lleva así más de una hora, pero acaba de mamar y estaba bien hace un momento. ¿Qué puede ser?

Pues… ¡Seguro que son los famosos cólicos! Los típicos gases que le provocan dolor de estómago. Me ha dicho una amiga que hay un medicamento que va muy bien para eso. Voy a preguntarle.

Esta conversación se repite en casi todas las familias durante las primeras semanas tras el nacimiento del bebé. En cuanto el niño llora y no entendemos por qué, nos viene a la mente la palabra «cólico».

¿Y si te dijera que todo lo que te han contado sobre el cólico es poco acertado?

En artículos anteriores vimos por qué los bebés tienen un llanto tan molesto y algunas estrategias para calmarlo. Si nada de esto te ha funcionado, es probable que estés ante un caso de cólico. Hoy veremos qué es realmente el cólico del lactante, cómo detectarlo y algunas estrategias para lidiar con él.

 

¿Sabemos qué son los cólicos del lactante realmente?

La respuesta corta es que no.

Hace algún tiempo, los médicos asumían que el cólico era causado por problemas intestinales que producían dolor abdominal en el bebé. Pero esta relación nunca se llegó a confirmar (detalle).

La realidad es que nadie sabe a ciencia cierta qué son los cólicos. De hecho, este reciente estudio en la revista Nature dice lo siguiente:

A pesar de que es frecuente en los bebés, no hay consenso claro sobre la definición o la estrategia de manejo óptima para el cólico infantil.

Y no es el único. Esta reciente revisión sistemática encontró 20 definiciones diferentes de cólico en los 32 ensayos clínicos analizados.

Si profundizamos en la literatura científica, la única definición que parece acaparar consenso es que el cólico está asociado a un llanto incontrolado y prolongado sin causa aparente. ¿Cuánto de prolongado? Vamos a verlo.

 

Criterios para saber si estás ante un caso de cólico

Todos los bebés lloran bastante las primeras semanas de vida. Ocurre tanto en sociedades occidentalizadas como en sociedades ancestrales (detalle, detalle, detalle). Y, a medida que pasan las semanas, su llanto se reduce.

Para ayudar a identificar si un bebé está llorando dentro de los límites considerados «normales», este meta-análisis revisó 28 estudios y determinó las curvas de llanto normales según la edad del bebé. En función de la duración del llanto, cabría la posibilidad de que el bebé estuviera sufriendo cólicos:

colicos lactante - grafica semanas

Un par de ejemplos:

  • Si durante las primeras 2 semanas de vida tu bebé llora unas 2 horas al día (estamos en la curva verde), es muy probable que sea una respuesta «normal» y no esté sufriendo cólicos.
  • Por otra parte, si en la semana 5-6 de vida, tu bebé llora más de 3 horas al día (estamos en la curva roja), es posible que esté sufriendo cólicos.

Para que se considere un caso de cólico, no es suficiente con ver cuánto ha llorado en un día. Hay que tener en cuenta si llora ese mismo tiempo durante varios días e incluso semanas.

Los 2 criterios más usados por los estudios para determinar si un bebé sufre cólicos son (estudio, estudio):

Criterio Wessel (el primero que surgió)
  • Se centra únicamente en los síntomas del bebé
  • Criterio: el bebé llora más de 3 horas al día más de 3 días por semana durante más de 3 semanas
Criterio Roma IV (el más reciente)
  • Se centra más en las sensaciones de los padres (estrés generado)
  • Criterio: llanto de naturaleza prolongada, muy difícil de calmar y sin razón aparente

Los investigadores se dieron cuenta de que el criterio Wessel era incompleto. Más que el tiempo de llanto, vieron que tenía más sentido fijarse en lo fácil/difícil que era calmar al bebé una vez había empezado a llorar (estudio, estudio). Es decir, puede que un bebé llore más horas al día pero que, al poco de cogerlo en brazos, se calme rápidamente. En ese caso, no se podría considerar cólico. Por este y otros motivos, decidieron pasar al criterio Roma IV.

Pero, de nuevo, son definiciones aproximadas que los investigadores todavía están ajustando.

 

¿Cuándo suelen empezar y acabar los cólicos?

No tenemos cifras precisas de la cantidad de bebés que padecen cólicos, pero algunos estudios sitúan los valores alrededor del 12% (estudio). Esto incluye tanto a los bebés alimentados con leche de fórmula como a los que toman pecho. Como ves, valores nada despreciables…

Los cólicos en los bebés suelen llegar a partir de las segunda semana tras el parto, son más habituales durante las semanas 5-6 y la situación suele mejorar después de unas 8-9 semanas (estudio). También es habitual que se produzcan por la tarde-noche más que por la mañana.

colicos lactante - grafica-porcentaje

Aunque te pueda parecer poco tiempo, unas semanas de llanto inconsolable son suficientes para que te acaben pasando factura. Es algo que no deberías tomarte a la ligera. Por eso, te recomiendo que prestes especial atención al siguiente punto.

 

Los desagradables efectos del cólico (en los padres)

Ante un episodio de cólico, nuestro cuerpo responde con cambios hormonales (como la producción de cortisol y dopamina) hormonas que nos empujan a actuar para intentar que el bebé deje de llorar (estudio).

Nublados por la desesperación y este vaivén hormonal, algunos padres pueden perder los nervios y llegar a sacudir al bebé para que deje de llorar (síndrome del bebé sacudido), pudiendo ocasionarle, sin ser conscientes de ello, lesiones cerebrales graves e, incluso, la muerte (estudioestudio, estudio).

colico lactante - sindrome bebe sacudido

 

No creas que esto es algo aislado. En España se producen 100 fallecimientos de bebés al año por ser zarandeados (detalle). Y en el resto del mundo las cifras también son llamativas.

Los episodios de cólico, además, pueden llegar a desembocar en depresión en los padres (estudio). El motivo es que el llanto en el bebé genera mucha inseguridad y algunos padres piensan:

No soy capaz de calmar su llanto, luego no soy capaz de cuidar a mi hijo…

Como ves, es de vital importancia aprender a gestionar el llanto para no perder el control de la situación. Los estudios señalan que la mejor forma de prevenirlo es que los padres sean conscientes de que:

  1. Es normal que los bebés lloren mucho durante las primeras semanas de vida, pero acaba pasando a los 2-3 meses.
  2. El hecho de zarandear al bebé supone un grave riesgo para su vida.

Añadiría algo más: si estás en un punto de no poder soportar más su llanto, es preferible que, de modo excepcional, dejes al bebé llorando en su cuna y te vayas a otra habitación. Desconecta unos minutos y regresa cuando hayas recuperado la calma.

 

4 posibles causas y 4 posibles remedios para el cólico del lactante

Según la definición de cólico que usan la mayoría de estudios, los bebés que lo sufren no tienen ningún problema de salud aparente. Sin embargo, que el problema de salud no sea aparente no quiere decir que no exista.

Si tu bebé llora desconsoladamente muchas horas al día durante varios días, lo primero que deberías hacer es llevarlo al pediatra para descartar cualquier trastorno de salud.

En caso de no identificar ningún problema médico, es posible que sí haya algún trastorno pero que no sea evidente. Algunos estudios han encontrado patrones repetitivos en bebés que sufren cólicos. Vamos a ver los 4 más frecuentes y algunos posibles remedios para aliviar el (todavía misterioso) cólico del lactante.

 

1. Microbiota intestinal

La microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos que habitan en nuestro intestino. Su función no sólo es importante, es crucial. Entre otras cosas, la microbiota es parte destacada de nuestro sistema inmune. Es decir, estas pequeñas bacterias nos protegen de enfermedades, a cambio de cobijo y alimento.

colico del lactante - microbiota

Algunos estudios han demostrado que la microbiota intestinal de los bebés con cólicos tiene una diversidad más baja en comparación con la de los bebés que no experimentan cólicos (estudio, estudio, estudio).

 

¿Qué puedes hacer?

Los primeros años de vida del bebé son críticos para favorecer una buena formación de estas bacterias defensoras. Algunas medidas que ayudan a favorecer la proliferación de una buena microbiota intestinal: un parto natural, mantener un nivel de estrés bajo durante el embarazo y que el bebé tome leche materna durante sus primeros años de vida. Y, en la medida de lo posible, evitar el uso de antibióticos los primeros años de vida del bebé.

Si ya es demasiado tarde, algunos estudios apuntan que podría funcionar introducir ciertas bacterias en su leche (probióticos) para mejorar la diversidad, aunque la evidencia todavía no es consistente al respecto (meta-análisis).

 

2. Regulación del sueño

Durante las primeras semanas de vida, los bebés no tienen bien reguladas las horas de sueño. Por eso, no es raro que duerman más por el día que por la noche.

Ciertos estudios apuntan que algunos bebes no producen suficiente melatonina (la hormona del sueño) por la tarde-noche. Como consecuencia, están más irritados y tienen llantos más prolongados por tener desajustado su ritmo circadiano.

colicos de lactante - ritmo circadiano

Ciclos de generación de melatonina y cortisol normales

Es curioso porque los ritmos circadianos de los bebés empiezan a regularse sobre los 2 meses de vida, justo cuando los episodios de cólico empiezan a disminuir. Tiene sentido, ¿no?

 

¿Qué puedes hacer?

Ayudar al bebé a poner su reloj biológico «en hora». En este artículo ya vimos algunas ideas. Lo más efectivo: exponlo a la luz natural durante el día y reduce la estimulación durante la tarde-noche.

 

3. Intolerancia transitoria a la lactosa

Algunos bebés son incapaces de digerir temporalmente la lactosa (el azúcar natural de la leche) presente tanto en la leche materna como en la de fórmula.

¿Por qué ocurre esto? Suele venir tras una diarrea aguda, que daña el revestimiento mucoso de la pared intestinal y provoca que la lactosa no se absorba correctamente (estudio). Esto genera molestias en el bebé que pueden derivar en llantos incontrolados.

colicos lactante - intolerancia lactosa

 

¿Qué puedes hacer?

Lo más normal es que tu pediatra se centre en tratar la causa (por ejemplo, la diarrea). El revestimiento intestinal debería mejorar en un par de semanas y no suele valer la pena restringir la lactosa al bebé. Además, los estudios apuntan que los bebés con intolerancia a la lactosa transitoria deben seguir tomando el pecho (estudio).

 

4. Reflujo gastroesofágico

En ocasiones, los músculos en la parte inferior del esófago se abren, permitiendo que el contenido del estómago (gas, comida parcialmente digerida o ácido) regrese al esófago. Es por eso que los bebés eructan o regurgitan. Esto ocasiona la típica acidez estomacal que todos hemos experimentado alguna vez.

A los bebés les puede ocasionar molestias, irritabilidad y llanto incontrolado. Todos ellos precursores del cólico.

colicos lactante - reflujo gastrointestinal

 

¿Qué puedes hacer?

Este fenómeno suele ser fruto de la inmadurez del sistema digestivo del bebé y suele mejorar sin ninguna intervención médica (detalle). Aún así, una de las medidas más efectivas para reducir el problema es dejar al bebé en una posición vertical o boca abajo tras la comida (estudio). Para dormir, dejar al bebé de lado (posición lateral izquierda) parece ser una buena opción.

 

Para terminar

Nadie nos prepara para gestionar los cólicos. A todos los padres nos produce un tremendo malestar ver llorar a nuestros hijos y no saber cómo consolarlos.

Todavía hay muchas incertidumbres alrededor del cólico. Por el momento, lo mejor que puedes hacer es seguir los consejos que hemos visto y aguantar hasta que pase el chaparrón. Piensa que «sólo» es cuestión de unas semanas. Apóyate en tu pareja y en tu familia. Explícales bien qué es y qué no es el cólico para que te ayuden a consolarlo.

Y no te fíes de los que tratan de venderte remedios infalibles contra el cólico. Todavía recuerdo cuando Dani lloró durante algunos días de forma bastante intensa y un familiar nos vino con «un medicamento para los cólicos que nunca falla». 

Dejando a un lado que los medicamentos para bebés tan pequeños deberían usarse en casos de fuerza mayor (y siempre bajo la recomendación de un pediatra), si no tenemos claras las causas del cólico, tiene poco sentido que un medicamento las pueda tratar, ¿verdad?

Por último: mucha fuerza y mucho ánimo. Recuerda que no estás sola/o en esto 😉

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