Entendiendo el llanto del bebé: causas y herramientas para calmarlo

Cuando un bebé llora, está pidiendo ayuda. Alguna de sus necesidades no está cubierta y te necesita. ¿Problema? Su mensaje está cifrado y es tu deber decodificarlo.

No saber calmar su llanto no sólo es frustrante para el propio bebé, sino que puede convertirse en una tortura psicológica para los padres. En ocasiones, averiguar el motivo de su llanto es sencillo. Otras, en cambio, se convierte en un auténtico reto.

En este artículo repasaremos las causas más comunes del llanto y algunas que puedes estar obviando. Profundizaremos en las técnicas más efectivas y aprenderemos de los secretos de otras culturas donde el llanto es poco frecuente.

 

 Antes de nada, algunos mitos

Antes de pasar a las razones del llanto, merece la pena detenernos en un par de mitos que todavía perduran.

Mito 1 – ¡Déjale llorar un poco que es bueno para sus pulmones!

No hay evidencia de que el llanto mejore la función respiratoria de los pulmones salvo en un caso: el primer llanto del bebé. En esta situación, el llanto es un acto reflejo para expulsar el líquido amniótico de las vías aéreas, abrir los alveolos pulmonares y facilitar la entrada de oxígeno.

Mito 2 – No lo cojas en brazos, te está tomando el pelo…

El Neocortex (la parte racional de nuestro cerebro) es la última capa en desarrollarse. Parece que su formación no culmina hasta pasados unos 6 meses desde el nacimiento (estudio). Por eso, durante los primeros meses de vida, no se les puede atribuir intencionalidad a su llanto más allá de demandar necesidades programadas para su supervivencia.

 

 Razones más comunes del llanto

El llanto de un bebé invita a ser apaciguado, incluso aunque no sea muy intenso. ¿No me crees?

 

Hace miles de años, los bebés que no lloraban o lo hacían de forma “muy suave” corrían el riesgo de morir en manos de un depredador, de frío o incluso de hambre. Aquellos bebés con llantos más potentes superaron el filtro de la selección natural y sus genes llegaron a nuestros días.

Aunque nuestro entorno actual está libre de potenciales peligros, su llanto sigue conservando esa esencia desgarradora que tanto desespera a los padres. ¿Qué hacemos para apaciguarlo? Primero, asegúrate de que:

  • No tiene hambre. Póntelo al pecho o dale el biberón. En ambos casos, ofréceselos a demanda.
  • No está cansado. Cógelo en brazos para ayudarle a dormir (¿problemas para regular su ciclo de sueño?).
  • No tiene frío o calor. En especial, vigila que no tenga frío durante los primeros días ya que los bebés tienen problemas para regular su temperatura.
  • No tiene ningún dolor. Explora su cuerpo en busca de algún punto de dolor o toma su temperatura.

Si nada de esto ha conseguido calmar su llanto, no está todo perdido.

 

 Razones que puedes estar pasando por alto

 

1. Ausencia de su cuidador principal

Si apartas a un bebé de su madre o de su cuidador principal el llanto está casi asegurado. El motivo es que no sabe si volverá, cree que le han abandonado. Imagínate su ansiedad…

separacion madre hijo

Este ensayo clínico demostró que el llanto de los recién nacidos es fruto de la programación genética, nada que ver con un hábito adquirido del entorno: cuando su madre se aleja, el bebé teme por su supervivencia.

Tener contacto físico con tu bebé es el mejor remedio contra su llanto. Pero no es infalible. Con los meses observarás que pierde efectividad (estudio). La hipótesis es que el llanto pasa de ser un reclamo a tu presencia a una consecuencia ante la imposibilidad de comunicación (quiere decirte algo pero no lo entiendes).

Recomendación: en la medida de lo posible, mantente cerca del bebé. Lo mejor es el contacto físico pero, si no es posible, intenta mantenerte cerca de él trasladándolo a donde vayas con alguna hamaca, cuna o incluso en el carrito. 

 

2. No te estás moviendo

O al menos no lo suficiente. Tener contacto físico puede no ser la única condición que requiere el bebé para calmarse. Algunos estudios (como este) demostraron que, cuando los padres pasean con él en brazos a buen ritmo (60-120 pasos por minuto), rápidamente se reduce su llanto y su frecuencia cardíaca (comparado con sostener al bebé en reposo).

llanto tras portear al niño

Tanto el movimiento del niño como el llanto se reducen significativamente al ser porteado en movimiento. (x=0 es el último latido antes de ser porteado).

Esto es algo que puede pasarse por alto. En nuestro caso, nuestro hijo Dani se calmaba de forma habitual en brazos. Pero un buen día, eso ya no era suficiente. Así que probamos acelerando el paso y… ¡Milagro! ¡Cómo le va la marcha!, solíamos decir 🙂

Recomendación: Pasea a tu hijo en brazos para que esté en contacto contigo y prueba diferentes ritmos de paseo. Para tal propósito es ideal una mochila portabebés (por ejemplo esta). 

 

3. Estás de mal humor o con apatía

¿Estás de mal humor o te muestras emocionalmente distante? Cuidado, puedes caer en un círculo vicioso que haga del llanto de tu hijo algo descontrolado.

Tu estado de ánimo es contagioso. Imagina esta situación: el bebé llora y tú te desesperas por no saber qué hacer. Pones malas caras, gritas etc. (algo que todos los padres hemos hecho). Eso hace que el bebé se irrite más, por lo que no sólo no consigues nada, sino que empeoras la situación (estudio):

circulo vicioso llanto bebe

Tu estado de ánimo influye en el de tu hijo y viceversa, pudiendo provocar un círculo vicioso de llanto

 

Y ni siquiera hace falta estar de mal humor. Si te muestras emocionalmente distante, haces que el nivel de estrés del niño aumente, aún habiendo contacto (estudio). ¿Qué quiere decir emocionalmente distante? Que no le miras, no le hablas y muestras indiferencia.

Recomendación: en ocasiones vas a tener que hacer un esfuerzo titánico para estar de buen humor. Ten en cuenta que el llanto es más intenso en los primeros meses y después se reduce notablemente. Es fácil decirlo pero, paciencia…

¿No has conseguido calmar su llanto? Tenemos un as bajo la manga.

Sabemos que los episodios de llanto son poco frecuentes en algunas culturas. Vamos a analizar una en la que el llanto prolongado es especialmente poco común.

 

 Los secretos de los !Kung para calmar el llanto

Los !Kung son una tribu cazadora-recolectora que todavía perdura y representa nuestro pasado prehistórico.

Cuando analizaron la convivencia con bebés en esta tribu, se sorprendieron al comprobar que los episodios de llanto prolongado eran escasos (detalle). Los investigadores observaron durante ciertos intervalos de tiempo a bebés y niños de diferentes edades y analizaron el número de episodios de llanto:

kung cooperativo

 

Para todo el rango de edades (de 1 a 99 semanas), los episodios de llanto no duraban más de 10 segundos. ¿Los secretos? La crianza cooperativa (ventajas de vivir en tribu), el porteo y otros 2 que merece la pena destacar:

  1. El consuelo.
  2. El pecho, pero no sólo como alimento.

Veamos estos últimos con más detalle.

 

El consuelo: mucho más que contacto

Sabemos de la importancia del contacto y de su papel analgésico en los bebés (estudio). Sin embargo, el contacto no siempre es suficiente. Tiene que ir acompañado de una respuesta afectiva.

La respuesta afectiva es lo que los !Kung llaman consuelo: si acaricias o tocas al niño pero no le dices nada y tu expresión facial es neutra, los bebés segregan más cortisol (hormona del estrés). De hecho, en este estudio en bebés americanos se ve claramente cómo aumenta el cortisol cuando los niños sólo reciben estímulos táctiles:

estres bebes llanto

Medidas del estrés en los 3 grupos de bebés. El grupo “Tactile” sólo recibió estímulos táctiles y el “ATVV” estímulos auditivos, visuales y vestibulares, además de táctiles (fuente)

 

Hablarles en tono melódico y cercano (ese timbre de voz agudo característico para hablar a los bebés) puede ayudar a que se relajen (estudio). Sin embargo, cantarles es todavía más efectivo reduciendo sus niveles de estrés (estudio). Los !Kung lo saben (lo intuyen, más bien) y por eso lo aplican constantemente.

Recomendación: además de estar en contacto, los bebés reducen sus niveles de estrés con una respuesta afectiva. Combina el contacto con canciones y palabras de afecto. 

 

El pecho: el chupete natural

Los bebés necesitan succionar aunque no se alimenten (succión no-nutritiva). Este tipo de succión tiene, entre otras cosas, un rol calmante. Por eso habrás oído que algunos niños usan la teta de chupete. En realidad, es justo al contrario: los niños usan el chupete como reemplazo de la teta.

El pecho es efectivo para calmar el llanto, independientemente del hambre del bebé. Este meta-análisis de 11 estudios apunta que dar el pecho reduce la frecuencia cardíaca, el tiempo y la duración del llanto.  El estudio concluye que el pecho es más efectivo que el chupete para tal propósito.

Si no puedes dar el pecho, una alternativa podría ser el chupete, aunque hay cierta controversia respecto a su uso (detalle). Algunos pediatras lo desaconsejan a partir de los 6 meses para prevenir posibles problemas como otitis media, dificultades en el habla o mala oclusión dental.

Recomendación: no pienses en el pecho como un mero suministro de alimento. Dar el pecho es contacto, es olor, es amor y una forma efectiva de reducir el estrés en los bebés. Si no es posible, tal vez el chupete te ayude, pero ten presentes sus inconvenientes. 

 

 ¿Y si nada de lo anterior funciona?

Puede que hayas probado todo lo anterior y el bebé siga llorando. En ese caso, es posible que estemos ante un caso de cólico.

El cólico se define como un llanto incontrolado sin causa aparente. Los niños que lo padecen pueden llorar durante varias horas al día, varios días a la semana. Los niños con cólico no lloran más veces pero, una vez empiezan, les cuesta mucho parar (estudio, estudio).

Para los padres es muy frustrante y agotador no poder calmar su llanto. Por eso, las madres cuyos niños sufren cólicos, son más vulnerables a tener depresión (estudio). Tal vez estés pensando…

¡No te vengas abajo! En próximos artículos analizaremos en profundidad qué es el cólico, sus posibles causas y revisaremos qué dicen los estudios para lidiar con él.

 

 En resumen

Los 3 primeros meses de vida es el periodo en el que más lloran los bebés. Y eso está reportado en casi todas las sociedades, incluso en aquellas en las que los niños lloran menos (estudio). Aguanta un poco, que la tormenta acabará pasando.

Si puedes contar con ayuda de tu entorno, aprovéchala. La madre es el pilar principal y el padre un buen soporte. Pero otros miembros de la familia pueden colaborar para atender de forma temprana el llanto.

No olvides que cogerlo en brazos mientras paseas a buen ritmo es más efectivo que estar parada. Vigila tu humor, el bebé es un espejo de tus emociones, tanto buenas como malas.

Por último, una vez descartadas las principales causas de llanto que hemos visto, recuerda los secretos de los !Kung: ofrécele el pecho aunque creas que no tiene hambre y responde con afecto (no sólo con contacto) para reducir su estrés. 

Ah, y nunca subestimes el poder del Ohhhm… 😉

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9 Comentarios

  1. Belén

    Muy chulo el artículo Albert. Qué bien me hubiera venido saber algunas de estas cosas hace unos meses, jeje. Nuestro hijo Andrés tuvo cólicos durante unas semanas y fue durísimo… Pero es cierto que a los pocos meses la cosa mejora. Ánimo a tod@s las mamis y papis!

    Responder
    • Albert

      Gracias Belén. Los cólicos son muy duros, sí. Nosotros no los hemos vivido, por suerte. Pero son bastante comunes y hay muchos mitos en torno a ellos. En próximos artículos profundizaremos en este tema. ¡Un saludo!

      Responder
  2. Eva

    Jaja lo de Ooooom me ha dejado de piedra! Hoy mismo lo pruebo! Nuestro bebé se despierta de noche muchas veces y llorando desconsoladamente. Y eso que duerme con nosotros… El pecho le calma, pero no siempre. Qué puede ser? Gracias

    Responder
    • Albert

      Nosotros lo utilizamos en algún viaje de coche y algo de efecto hizo, jeje. Respecto a tu pregunta, a nosotros nos ayudaron mucho los paseos en brazos. Por lo general, Dani mamaba un poco y seguía durmiendo. Pero algunas noches es cierto que el pecho no era suficiente y le ayudaban mucho los paseos a buen ritmo y las canciones tranquilas… Si es muy repetitivo, asegúrate de que no tiene ningún problema médico. ¡Ya me dices!

      Responder
  3. Beatriz

    Hola, nosotros hemos ido combinando pecho y paseos, sobre todo para tranquilizarle a la hora de dormir. Lo malo es cuando se pone a llorar en los viajes en coche!! Había probado cantarle y parecía funcionar unos segundos, pero sólo mientras coge aire para seguir jeje Insistiremos con canciones y Oooohm en esos casos

    Responder
    • Albert

      ¡Hola Beatriz! A Dani le ocurre lo mismo con el coche. Lo que hacemos nosotros es parar en varias ocasiones, cantar canciones (funciona un rato) y, lo que mejor resultado nos da, viajar cuando está en horas de sueño. En este caso, cuando lo dejamos dormido en el coche o está con mucho sueño, sí que aguanta bastante tiempo.
      ¡Saludos!

      Responder
  4. Estela

    Y qué opinas sobre combinar el pecho con el chupete? Mis amigas me dicen que el chupete es mano de santo para dormir y me gustaría probar. Gracias!

    Responder
    • Albert

      Hola Estela, si la lactancia materna está establecida (llevas varias semanas/meses con ella sin problemas) podrías probar el chupete. Parece que no interfiere con la duración de la lactancia (estudio). Pero ten presente lo que comento en el artículo: si es posible, procura dejarlo de lado a partir de los 6 meses para prevenir posibles problemas de otitis y oclusión dental.

      Por otra parte, ten en cuenta que el chupete es un “arma de doble filo”. Muchos bebés que están dormidos se despiertan cuando se les cae de la boca, por lo que lloran para que se lo des. Con esto te quiero decir que no siempre es “mano de santo”.

      Responder
      • Estela

        Muchas gracias!!

        Responder

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