Lactancia materna por horarios: un cuento que no debes creer

La leche materna es el mejor alimento para nuestros hijos en sus primeros años de vida. En eso no hay debate. Sin embargo, hace unos años se impuso la creencia popular, respaldada por algunos miembros del personal médico, de que era conveniente ayudar a nuestros hijos a regular sus tomas fijando horarios. Se sucedieron recomendaciones del tipo:

Es conveniente darle de mamar cada cierto tiempo establecido (2-3 horas) y en tomas de tiempo fijo (de unos 20 minutos).

Si has recibido esta recomendación (o alguna similar) y tienes dudas al respecto, te aconsejo 2 cosas:

  1. Que leas este artículo.
  2. Que cambies de médico.

Por el contrario, aunque tengas claro que lo mejor es dar el pecho a demanda, este artículo puede ser una puerta para entender mejor las necesidades de tus hijos.

Advertencia: a lo largo del artículo, vamos a tener que lidiar con un tal “Defensor de lactancia por horarios”, convencido de que la lactancia a demanda es un invento moderno. Vamos a demostrarle que se equivoca.

 

 El concepto de alimentación a demanda

Muchos creen que a demanda es esperar a que el niño llore pidiendo alimento, pero el llanto es un síntoma tardío de hambre. Mucho antes, el niño habrá dado muestras de apetito:

  • Estar inquieto.
  • Abrir la boca a un lado y a otro.
  • Morderse los puños.
  • Succionar lo que tenga a mano.

En este video puedes ver algunos de los principales signos de hambre:

 

Nuestra labor es identificarlos para ofrecerle alimento tan pronto como sea posible. El mismo niño nos dará una señal de saciedad cuando tenga suficiente (apartándose de la teta o del biberón).

Si pasados 20 minutos vuelve a mostrar signos de hambre, le volveremos a ofrecer alimento. Si lleva una hora al pecho y sigue mamando, le dejaremos seguir haciéndolo.

En definitiva, a demanda consiste en estar pendientes de las señales del niño para ofrecerle alimento y respetar su capacidad para regularse.

Defensor de lactancia por horarios: “A mí esto me parece otra de esas modas que hay ahora en la crianza. A los niños hay que acostumbrarlos a unos horarios y tenemos que ayudarles a que coman suficiente”.  

 

 Lactancia por horarios: el origen

El miedo ejerce una influencia irracional en nuestras decisiones. Y no hay mayor temor a equivocarnos que cuando se trata del bienestar de nuestros hijos. En lo referente a la alimentación, delegar el control de la situación a un recién nacido nos puede generar inseguridad.

Cuando los niños maman, no vemos la cantidad que sale del pecho y algunas madres piensan: ¿será que tengo poca leche y se ha quedado con hambre? Estos miedos y diversos libros que prometían niños más felices y padres menos estresados, sentaron las bases de una alimentación por horarios (detalle).

Fijando el número de tomas y dejando a los niños un tiempo fijo al pecho, se podría ejercer control sobre lo que mamaban. El reloj pasó a ser más fiable que las señales de hambre de los niños.

lactancia a demanda reloj 2

¿Tiene sentido adoptar esta forma de alimentación? Cuando dudamos acerca de qué es lo más conveniente, suele ser de ayuda analizar qué hacen otras especies o echar la vista atrás.

 

 Poniendo el ojo en otros mamíferos

Los mamíferos debemos nuestro nombre a las glándulas mamarias que producen leche para amamantar a nuestras crías. Pero no todos damos de mamar de la misma manera. Si ponemos el foco en la frecuencia de las tomas, encontramos 2 tipos de especies:

  • Grupo 1: los que dan de mamar a demanda mediante un contacto frecuente. Es el caso de monos, gorilas o vacas.
  • Grupo 2: los que dan de mamar y luego dejan a sus crías solas un tiempo largo. Es el caso de conejos o ratas.

¿Cómo consiguen las crías del segundo grupo aguantar sin alimento durante largas jornadas? La explicación es que el contenido de la leche de sus madres es más calórica.

dar el pecho en diferentes mamíferos 2

Esto es lo que observamos cuando analizamos muestras de leche en diversas especies. La leche del conejo, por ejemplo, tiene casi cinco veces más grasa que la de la vaca (estudio). ¿En cuál de los 2 grupos estaríamos nosotros? Veamos:

Composición de la leche materna en diferentes mamíferos (fuente).

 

Como ves, nuestra leche es baja en grasa (poco calórica), como la de la vaca o la del mono. Por eso necesitamos alimentar más frecuentemente a nuestras crías que otros mamíferos.

Defensor de lactancia por horarios: “no me cuadra mucho lo que dices… si eso es así, ¿no es lo que deberíamos haber hecho a lo largo de nuestra historia?”. 

Sí. Y así ha sido.

 

 Lactancia materna en sociedades ancestrales

Si nos fijamos en sociedades cazadoras-recolectoras (representación de nuestros ancestros) no sólo dan el pecho a demanda, sino que lo dan muy frecuentemente, entre 2 y 4 veces por hora (estudio, detalle).

Madre e hijo tienen un contacto frecuente que posibilita la lactancia a demanda

Sin duda, algo que favorece este hecho es la proximidad que hay entre madre e hijo. La alimentación a demanda no es una decisión sino un hecho espontáneo debido a la proximidad y al contacto.

En sociedades tradicionales no industrializadas no se plantean otra forma de dar el pecho que no sea a demanda (estudio). Parece que, además de nuestra fisiología, nuestras raíces evolutivas respaldan la idea de que dar el pecho a demanda no es ninguna moda, sino lo normal.

Defensor de lactancia por horarios: “vale, me estás convenciendo. Pero sigo sin fiarme de que mis hijos se alimenten lo suficiente…  ¡Lo tengo! Vamos a reducir el tiempo entre tomas y a dejarle más tiempo al pecho en cada toma. Así nos aseguramos de que no pasa hambre porque mama suficiente rato.”

Para dar tomas de un tiempo fijo, la leche materna debería tener las mismas calorías en cada toma y que las necesidades del niño fueran siempre las mismas. Sin embargo, la realidad es bien diferente.

 La cambiante composición de tu leche

La leche materna es algo fascinante. Todavía se siguen descubriendo nuevos elementos que la componen y que no están presentes en la leche de fórmula (estudio). Por si fuera poco, su composición no es fija. Prueba de ello es su densidad calórica, que aumenta con el tiempo (meta-análisis):

calorías de la leche materna vs tiempo

Evolución de las calorías de la leche materna durante los primeros días tras el embarazo

 

Esto ocurre porque el contenido en grasa aumenta a medida que la madre da el pecho, haciendo la toma más saciante. Tiene sentido porque el niño y su estómago aumentan de tamaño con el paso de los días (estudio), por lo que sus requerimientos calóricos también lo hacen (estudio).

La cantidad de grasa no sólo varía con los días. Puede variar durante el transcurso del mismo día (estudio). Por eso, es posible que el niño necesite mamar más durante una toma para obtener las mismas calorías que obtuvo en otra.

Y espera. La leche materna no ha acabado con las sorpresas. Hemos visto que su composición cambia con el tiempo e incluso entre toma y toma. Pero aún hay más… ¡su composición varía durante la toma! Fíjate en la imagen siguiente:

Ejemplo de la diferencia de composición de la leche materna en una misma toma (fuente)

Al principio de la toma la leche es acuosa, muy baja en grasa. A medida que la toma avanza, la leche va siendo más densa y calórica (revisión). Si interrumpimos al niño porque ya han transcurrido los 20 minutos, puede que nunca llegue a tomar la grasa, por lo que necesitará más tomas. Y no sólo eso. Los niños que toman leche baja en grasa a menudo son más propensos a tener vómitos, diarreas y flatulencias (estudio).

Un dato más: las variaciones en la leche que hemos visto no son iguales en todas las mujeres. La composición de tu leche depende de tu índice de masa corporal, tu edad, tus hábitos etc. (estudio, estudio). Tu leche es única. En futuros artículos veremos cómo mejorar la calidad de tu exclusiva leche 🙂 .

Defensor de lactancia por horarios: “Creo que empiezo a estar de acuerdo con eso de la lactancia a demanda, aunque un resumen me ayudaría a fijar los conceptos…

 

 Conclusión. Por qué la lactancia tiene que ser a demanda

Los horarios rígidos están lejos de ser una medida que favorezca la correcta alimentación de nuestros hijos. Si dejamos a los niños decidir cuándo y cuánto comer es más probable que obtengan lo que necesitan.

Como ocurre con la alimentación complementaría, si interferimos en este proceso, impedimos que desarrollen su propia intuición y podemos provocar el efecto contrario: que coman más de lo que necesitan (estudio).

Dar el pecho a demanda es coherente con nuestra biología y lo que siguen haciendo sociedades ancestrales, que no han sido “occidentalizadas” con nuestras costumbres. Pero no sólo eso. Es lo que necesitas hacer para producir suficiente leche y la mejor manera de que el niño se adapte a su composición cambiante (detalle).

Como mensaje final: los primeros meses de lactancia, los niños maman unas 10 veces al día (estudio). Pero ten claro que es un valor promedio. Ya sabes que hay niños que necesitan más tomas (los niños cuyas madres tienen leche menos calórica) y niños que necesitan menos tomas (los niños cuyas madres tienen leche más calórica).

Defensor de lactancia por horarios: “Vale, me has convencido. La lactancia a demanda es lo mejor, pero no me negarás que en los tiempos que corren las madres tienen pocas facilidades…

En eso estamos de acuerdo. Las campañas millonarias a favor de la leche de fórmula y el corto periodo de baja maternal de algunos países, dificulta mucho la labor de las madres que quieren dar el pecho a demanda. Por eso, cada madre debería obrar en función de sus posibilidades, siendo conscientes de las limitaciones de su situación.

En futuros artículos veremos por qué la alimentación a demanda va más allá de lo nutritivo y métodos concretos para favorecerla.

 

Si te ha gustado el artículo, ¡compártelo!
Share on Facebook
Facebook
Share on Google+
Google+
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

Únete GRATIS a más de 3.000 rebeldes y consigue ahora:

>> Ebook "7 mitos sobre crianza que la ciencia ha desmentido

>> Suscripción para recibir todos los artículos y guías nuevas

>> Contenido exclusivo sólo para suscriptores

Rebélate ahora

y recibe GRATIS el ebook: 


Artículos

6 Comentarios

  1. Carmen

    Gracias por el artículo. Mi pediatra me ha llegado a decir que dar el pecho a demanda es muy sacrificado, aunque sea lo mejor, y que a partir de los 6 meses los biberones son de ayuda… No me lo podía creer!

    Responder
    • Albert

      ¡Hola Carmen!
      Si por “sacrificado” se refería a conciliar la vida laboral con dar el pecho, es cierto que puede hacerse difícil. Sin embargo, si estaba comparando dar el pecho a demanda con lactancia por horarios, esto último puede hacerse más duro. Por ejemplo, aguantar sus llantos porque tiene hambre y todavía no es hora de la toma o tener que despertar al niño porque ya han pasado las 2 horas de rigor…
      Respecto a los biberones, supongo que se referirá a biberones de leche de fórmula. Si es así, creo que debería incentivar la lactancia materna hasta los 2 años (al menos) y no “aconsejar” apoyarse en los biberones (salvo en casos excepcionales). Parece que los fabricantes de leche de fórmula hacen bien su trabajo…

      Responder
  2. Bárbara

    Acabo de descubrir tu blog y no he podido dejar de leer hasta que he terminado todos los artículos. Suerte que has empezado hace poco esta aventura! Te felicito por el contenido, el enfoque, el estilo… Vamos, que desde hoy tienes una nueva fiel seguidora 🙂

    Responder
    • Albert

      ¡Muchas gracias por tus palabras, Bárbara!
      Comentarios como el tuyo me llenan de energía y motivación para seguir.
      ¡Un fuerte abrazo!

      Responder
  3. Nicola

    Llama la atención que cada artículo lactivista de la web empiece proclamando la superioridad de la lactancia materna, como un dogma de fe. “La leche es mejor, Alá es grande y Mahoma es su profeta”. Y sin embargo, cuando uno se asoma a la literatura médica de verdad descubre que esos inmensos beneficios han sido muy magnificados por sus partidarios y que los metanálisis de estudios solo demuestran de forma estadísticamente significativa que los niños alimentados con leche materna tiene una tasa ligeramente más baja de gastroenteritis y alergias. Nada más.
    Dejando eso de lado, no sé si el consejo de que vivamos según los parámetros de tribus nómadas primitivas en sociedades postindustriales del siglo XXI será incitadora para nadie, pero lo que si tengo claro porque conozco ambas cosas es que la lactancia a demanda es el camino de la cruz, reduce a muchas madres que la practican a ser un amasijo de cansancio, sueño y falta de una mínima independencia durante meses y hasta años y convierte la maternidad en una especie de calvario deprimente, mientras que establecer unos horarios para mamar, sea con apoyo de leche artificial o extraída, permite establecer unas rutinas mucho más fáciles de sobrellevar para todos, más tiempo de descanso entre tomas y niños con unas pautas menos anárquicas y menos dependencia del pecho de su madre para calmarse o dormir. A cualquier madre reciente y dudosa, agotada e incluso deprimida, no dudaría en recomendarle que no se deje amedrentar por supercherías e hipotéticos perjuicios: poned orden en las tomas y suplementad si es necesario y todo fluirá mucho para todos.

    Responder
    • Albert

      Hola Nicola,
      que la leche materna es el mejor alimento para un bebé no sólo lo dicen los principales organismos de salud como la OMS o UNICEF. Los propios fabricantes de leche de fórmula y papillas infantiles se rinden ante la evidencia, lo cual va radicalmente en contra de sus intereses. Entra en nestlebebe.es y echa un vistazo al pop-up que aparece:

      La leche materna es el mejor alimento para el bebé, ya que le aporta todos los nutrientes que necesita y le protege frente a enfermedades. Además, la lactancia materna aporta una serie de nutrientes especiales que favorecen el correcto desarrollo del bebé…

      La leche de fórmula no es comparable a la leche materna. Los oligosacáridos (HMOs) que incorpora de manera natural no están presentes en la leche de fórmula, y estos juegan un papel fundamental para el desarrollo del sistema inmune, entre otros beneficios (estudio). Además, dar de mamar no sólo es bueno para el niño. Por dar el pecho, la madre tiene menos riesgo de padecer ciertas enfermedades, como hipertensión o diabetes (detalle).

      Estoy de acuerdo en que dar el pecho a demanda en la actualidad no es tarea fácil para las madres. Tenemos permisos de maternidad de risa y muchas trabas culturales. Como digo en el artículo, cada mamá tiene que obrar en función de sus posibilidades, sin sentirse culpable. En este sentido, el apoyo del entorno y del padre es fundamental para que la lactancia tenga éxito.
      ¡Un saludo!

      Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las cookies y la aceptación de la política de cookies, pincha en el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies