Alimentos prohibidos en el embarazo que no esperabas

Están ahí fuera. Se esconden bajo una falsa apariencia de inofensivos. Son, incluso, alimentos que se disfrazan de saludables. Y hoy vamos a desenmascararlos.

Los alimentos “prohibidos” que veremos en el artículo de hoy son alimentos que deberías, idealmente, excluir de tu rutina de comidas. O, en caso de que no sea posible, limitar su ingesta al máximo. Y no sólo hablamos de apartarlos durante el embarazo. Algunos de ellos deberías evitarlos para siempre.

¡Vamos a por ellos!

 

 ¿Por qué es tan importante la alimentación en el embarazo?

La alimentación durante el embarazo es mucho más que un mero suministro energético. Es una oportunidad de programar la salud futura de tus hijos. En otras palabras, los alimentos que comes durante el embarazo (incluso antes) definen cosas tan importantes como la función metabólica del futuro bebé y su predisposición a enfermar (estudio, estudio). Importante, ¿no crees?

Y todavía hay más: como veíamos en este artículo, los alimentos que comes durante el embarazo sientan las bases de sus preferencias futuras. Es decir, si comes ajo durante el embarazo, es más probable que a tu hijo le acabe gustando. Y al revés para los alimentos que no comes: si el brócoli no está en tu menú, es más probable que en el futuro no le entusiasme.

alimentos prohibidos embarazo ajo

Por este motivo, no sólo es importante que selecciones bien los alimentos. Es igual de importante que descartes aquellos con potenciales efectos dañinos para tu salud y la del bebé en formación.

 

 Un inciso: no descuides las sustancias prohibidas

Antes de pasar a los alimentos, tenemos que hacer una breve parada obligatoria. Aunque seguro que conoces los peligros de tomar ciertas sustancias durante el embarazo, no está de más que repasemos sus riesgos:

  • El alcohol. El alcohol es un veneno para el bebé. Es capaz de cruzar la placenta, llegar hasta el feto e interferir en el desarrollo de su cerebro, afectar a su inteligencia a largo plazo, provocarle malformaciones… (estudio). Y no creas que estos efectos sólo se observan en grandes cantidades. En este meta-análisis de 34 estudios, encontraron que incluso el consumo ocasional de alcohol podía acarrear problemas. Evitar cualquier forma de alcohol es la decisión más sensata.
  • El tabaco. Fumar puede producir daños genéticos en el feto (estudio): afecta a la formación de los pulmones, de los riñones, del corazón, a los sistemas neurológicos… Y la gran mayoría de los daños son irreversibles. Así que es una imprudencia hacerlo durante el embarazo, por poco que sea.
  • La cafeína. Algunos estudios recomiendan limitar su ingesta a 200 mg/día (unos 2 cafés). Sin embargo, como ocurría con el alcohol, no está claro el umbral a partir del cual la cafeína deja de ser segura (meta-análisis). Aunque, según los estudios, la dosis de 200 mg/día es poco probable que genere problemas. Si no puedes vivir sin cafeína, el té es una alternativa con menor contenido de cafeína. Si puedes prescindir de ella, el descafeinado es la mejor opción. 

alimentos prohibidos embarazo_cafeina2

  • El azúcar. Su consumo está correlacionado con el sobrepeso durante el embarazo (estudio). Además, incrementa el riesgo de diabetes gestacional (estudio) o predispone al bebé a tener asma (estudio), entre otros trastornos. El problema es que es fácil pasarse, ya que está en todas partes, en especial en los productos industriales. Son igualmente perjudiciales los derivados del azúcar como el jarabe de glucosa, jarabe de fructosa, sirope de ágave, dextrosa etc. Vigila lo que comes y limita su ingesta al máximo.

Dicho esto, ha llegado el momento de descubrir esos alimentos prohibidos con piel de cordero…

 

 Los alimentos prohibidos

 

Los cereales refinados (pan, pasta, bollería…)

Los cereales refinados son cereales a los cuales se les quita la cáscara para quedarse sólo con el grano. Hoy en día se refinan la mayoría de cereales para conseguir harinas: trigo, maíz, arroz etc. De esta forma, la industria alimentaria consigue “alimentos” más agradables para nuestros sentidos (suelen ser más esponjosos) pero (y ahora viene la letra pequeña) peores para nuestra salud. alimentos prohibidos embarazo_trigo

Los cereales refinados más consumidos están basados en harina de trigo. Estos son: el pan, la pasta, la pizza, los pasteles, las empanadas, los cereales de desayuno etc. Prácticamente todo lo que encuentras en un horno/pastelería está hecho a partir de harina de trigo refinada (a no ser que te digan que es integral).

Uy, pero me habían dicho que esos alimentos no sólo no eran malos, sino que eran indispensables en mi alimentación durante el embarazo…

Toda la razón. Son alimentos altamente recomendados por los organismos oficiales. Es más, tienen un lugar destacado en la pirámide nutricional:

alimentos prohibidos embarazo_piramide

La Sociedad Española de alimentación comunitaria dice así en su guía (de la cual se hace eco el Ministerio de Sanidad en sus recomendaciones): “En el embarazo, como siempre, la alimentación debe ser variada, y la mamá debe consumir por día todos los alimentos de la pirámide“. Por si hay alguna duda, insisten en que los cereales deben ser la base:

alimentos prohibidos embarazo_cereales

 

Por lo que parece, son alimentos seguros, nutritivos y saludables… ¿no? Veamos:

  • Según algunos estudios, los cereales refinados son, junto con el azúcar, los principales causantes de las enfermedades modernas (estudio, estudio). Su consumo está asociado con mayor incidencia de diabetes tipo 2, hipertensión y mayor inflamación en general.
  • Sabemos que una dieta basada en cereales refinados durante el embarazo es un indicador de deficiencia nutricional (estudio). Hay que decirlo claro: el pan, la pasta y demás familiares, no son alimentos nutritivos.
  • Los cereales refinados elevan tu nivel de glucosa en sangre de forma considerable, algo que puede ser problemático si se convierte en habitual (estudio).

alimentos prohibidos embarazo - ig

Además de los trastornos de salud derivados de su consumo (que no son pocos), el problema principal es que los productos basados en cereales refinados tienen una densidad calórica considerable (100 g de pasta tienen unas 350 Kcal). Resultado: si los consumes a menudo, desplazarás otros alimentos muchos más nutritivos y beneficiosos para ti y tu bebé.

Algunos empiezan a rendirse ante la evidencia y señalan a los cereales refinados como “poco recomendables”. Por desgracia, el 80% de cereales que consumimos son refinados (estudio). Lo que hay que hacer, dicen, es comer cereales integrales. Aseguran que los cereales integrales sí deberían ser el pilar de nuestra alimentación porque no tienen los problemas de los refinados.

 

Los cereales integrales: ¿la alternativa?

Fíjate en esta tabla en la que aparecen vitaminas y minerales cruciales en el transcurso del embarazo (fuente): 

alimentos prohibidos embarazo_tabla_integrales

Cuando comparamos los cereales integrales (un conjunto de los más consumidos) con otros alimentos como frutas, verduras, carnes o pescados, su densidad nutricional deja mucho que desear. No encontrarás ningún nutriente en ellos que no tengan los demás alimentos. Es más, podemos decir que la densidad nutricional de los cereales integrales es bastante mediocre. Nada que ver con el superalimento que nos han vendido.

Este estudio señala que pueden ser los principales responsables de nuestras deficiencias nutricionales actuales:

“La introducción en el Neolítico (hace 10.000 años) de productos lácteos y granos de cereales como parte principal en la alimentación habría hecho que el contenido promedio de micronutrientes de la dieta disminuyera. Esta situación empeoró a medida que las técnicas de molienda de cereales desarrolladas en la era industrial permitieron la producción de harina de pan sin el salvado y el germen (refinada).”

Algunos defienden que son buenos para prevenir enfermedades cardiovasculares o reducir el colesterol. Esta reciente revisión sistemática concluye:

“Hasta la fecha no hay evidencia suficiente de ensayos controlados aleatorios para recomendar el consumo de dietas con cereales integrales para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares o el nivel de colesterol en la sangre o la presión arterial.”

En resumen, los cereales integrales no tienen tantos problemas como los refinados, pero están lejos de ser un alimento indispensable. Evita en la medida de lo posible los cereales refinados y modera el consumo de cereales integrales.

 

La soja

Déjame adivinar. Tú también has oído eso de que la soja es un superalimento y de que tiene numerosas propiedades saludables. ¿Me equivoco?

La soja es ese alimento de moda que parece inofensivo e incluso beneficioso. Pero su consumo diario durante el embarazo puede acarrearos (a ti y a tu bebé) serios problemas:

  • Una de las pegas principales de la soja es su contenido en antinutrientes (dificultan la absorción de nutrientes) que puede causar problemas en el desarrollo de órganos reproductores del feto (estudio). En concreto, el más peligroso es el ácido fítico, que entorpece la absorción de minerales como el magnesio, el calcio, zinc o el hierro (estudio), tan necesarios para su desarrollo.
  • Por si fuera poco, la soja inhibe la tipsina, una enzima encargada de procesar la proteína, crucial en el embarazo (estudio). Otros de sus antinutrientes inhiben la absorción de minerales importantes, como el yodo. Y la falta de yodo durante el embarazo es una de las principales causas de deficiencias mentales en bebés (estudio). Enseguida hablaremos más sobre él.
  • El excesivo uso de pesticidas (como el glifosato) que se usan en la soja pueden provocar daños en las células de la placenta (detalle).

La lista de potenciales peligros es más larga, pero a estas alturas espero haberte convencido de que no la consumas.

Es innegable que la soja tiene sus beneficios (buena fuente de proteínas de calidad y ácidos grasos Omega-3) pero sus potenciales riesgos la hacen desaconsejable. Puedes encontrar proteínas de alta calidad en los huevos y Omega-3 en pescados azules, entre otros.

Una pregunta que te estará rondando:

¿Y cómo puede ser que las embarazadas japonesas no tengan multitud de problemas con toda la soja que consumen?

Porque hacen uso de una tradición milenaria: la fermentación. Esto reduce gran parte del ácido fítico, el principal agente problemático. Es el caso de productos como la salsa de soja, la sopa miso, el tempeh y otros fermentados (estudio).

alimentos prohibidos embarazo_soja

El principal problema es que los productos derivados de la soja que más consumimos no son fermentados. Son productos hechos a partir de harinas de soja o proteína de soja (mira las etiquetas de muchos productos para verificarlo). Intenta evitarlos pero, si los consumes, procura que sean de cultivo orgánico (menos pesticidas).

 

Las algas

El consumo de algas ha aumentado de forma considerable más allá de los países asiáticos. Y, sin duda, las algas tienen muchos beneficios.

Por ejemplo, algunos estudios atribuyen a las algas marinas un potencial poder anticáncer, así como un rol antiinflamatorio (estudio). También es de destacar su alto contenido en yodo, tan necesario para la producción de la hormona tiroidea, implicada en el desarrollo neurológico del feto (estudio).

Entonces, ¿qué hacen las algas en esta lista de alimentos prohibidos? Te preguntarás.

Pues el motivo es, precisamente, su contenido en yodo. Es cierto que en España, entre un 30 y un 40% de las mujeres embarazadas consumen cantidades de yodo inferiores a las recomendadas (detalle). Pero el caso de las algas es delicado. Una ración de 8 gramos de alga Kombu, por ejemplo, multiplica por 37 la cantidad de yodo diaria máxima recomendada en el embarazo (500 μg/día) (estudio, estudio).

alimentos prohibidos embarazo_algas

Una ración de la misma cantidad de Wakame está lejos de los 500 ug/día, pero puedes sobrepasarla si consumes otros productos con yodo. Así que lo prudente es dejarla de lado.

Si no puedes evitar comerlas, una buena opción es cocinarlas, ya que pierden gran parte del yodo. Por ejemplo, cuando la Kombu se hierve en agua durante 15 minutos, puede perder hasta el 99% de su contenido de yodo.

Otra opción es consumir el alga Nori (la que suele envolver los makis japoneses), que tiene cantidades más moderadas de yodo, beneficiosas sin duda en el embarazo.

alimentos prohibidos embarazo nori

Makis japoneses hechos a base de alga nori.

Sin embargo, te recomiendo que priorices productos ricos en yodo, como pescados, mariscos y los lácteos (no orgánicos). Utilizar sal yodada es también una buena estrategia para obtener el yodo que necesitas.

 

 Conclusión

El bebé en formación necesita de ciertos nutrientes para desarrollarse y los alimentos que ingieres están programando su salud actual y futura. Lo que comes tiene un impacto real en vuestro bienestar. 

Es llamativo que alimentos poco nutritivos como la pasta o el pan basados en trigo refinado sean la base de las recomendaciones oficiales para el embarazo. Son recomendaciones desacertadas. Intenta reducir su consumo, pero tampoco te preocupes demasiado si de vez en cuando los comes. 

Por último, los alimentos prohibidos anteriores son sólo un ejemplo poco convencional. Pero todavía hay más ocultos en la sombra. En futuros artículos seguiremos destapándolos y veremos los alimentos más recomendados, esos que el feto recibiría con los brazos abiertos 😉 .

Rebélate ahora

y recibe GRATIS el ebook: 


Artículos

Si te ha gustado el artículo, ¡compártelo!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

Únete GRATIS a más de 3.000 rebeldes y consigue ahora:

>> Ebook "7 mitos sobre crianza que la ciencia ha desmentido

>> Suscripción para recibir todos los artículos y guías nuevas

>> Contenido exclusivo sólo para suscriptores

8 Comentarios

  1. Beatriz

    Hola Albert.
    Muchas gracias por el artículo. Te comento un par de dudas que me surgen. Dices de consumir lácteos no orgánicos. Por qué? Y la otra duda. Dices que los asiáticos consumen soja fermentada pero, qué pasa con las algas? También consumirán muchas más que en Europa, no?
    Gracias y sigue así

    Responder
    • Albert

      Gracias a ti por leer, Beatriz. Te contesto a las preguntas:

      1. Los yogures “no orgánicos” tienen ciertas cantidades de yodo porque a las vacas se les dan suplementos que lo contienen. No ocurre lo mismo con los yogures ecológicos ya que, por lo general, las vacas no reciben suplementos. Esto aplica para todos los lácteos. Se dice que es bueno consumir lácteos por su contenido en yodo, pero hay que puntualizar que sólo ocurre para los “no orgánicos”. E incluso en este caso no hay garantías de que los niveles de yodo sean estables, ya que no está regulada la cantidad de yodo que los ganaderos dan a sus vacas…

      2. En el caso de las algas, se especula que los asiáticos toleran más cantidades diarias de yodo porque han desarrollado ciertas adaptaciones metabólicas. De hecho, los estudios estiman que la media de consumo de yodo basado en algas es de 1-2 mg/día (nuestra ingesta máxima recomendada está en 500ug/día…).

      ¡Un saludo!

      Responder
  2. Paula

    Hola Albert, me gustaría hacer un par de comentarios sobre el artículo como química y como embarazada:
    – Por un lado comentar que todas las indicaciones de qué se debe comer o no durante el embarazo son geniales siempre que tú embarazo te lo permita. Cuando cosas tan buenas como la fruta, la carne o el pescado te sientan mal y las vomitas, puedo asegurar que se hace muy difícil llevar la alimentación completamente equilibrada que te gustaría. Y obsesionarse con ello a veces es peor.
    – Por otro lado, teniendo en cuenta que conozco los procesos que sigue un alimento para poder ser comercializado y la gran quimiofobia que se extiende gracias a los medios en los tiempos que corren, decir que tanto la bebida de soja normal como la orgánica son aptos para el consumo ya que ambos son previamente analizados y puedo asegurar que los límites de detección en plaguicidas son muy bajos. La diferencia entre un alimento “normal” u orgánico son los riquisitos que deben de cumplir para su cultivo, lo que no es sinónimo de ser más sanos o más seguros.
    – Por último decir que al final lo más importante es “intentar” limitar, en la medida de lo posible, tener una dieta equilibrada y por supuesto eliminar aquellos alimentos/hábitos claramente no sanos.

    Mucho ánimo para las mamis que pasan por un embarazo difícil y siguen vomitando tras 6 meses de embarazo como yo. ¡Ya queda menos!

    Responder
    • Albert

      Hola Paula, muchas gracias por comentar y enhorabuena por tu embarazo 🙂 Te contesto a los comentarios:

      – En la mayoría de casos (alrededor del 60% de mujeres), las nauseas desaparecen sobre la semana 13 (estudio). En tu caso, has tenido la “mala suerte” de que se extiendan, lo cual es muy duro. Una de las razones más comunes de náuseas es dejar demasiado espacio entre comidas. Es justamente lo que le pasaba a mi chica. Cuando no había comido en varias horas, aparecía la angustia. Las náuseas se redujeron cuando empezó a comer más a menudo. De hecho, durante el embarazo es recomendable, al menos, hacer 3 comidas principales y 2 snacks entre medias. Además, mayor frecuencia de comidas reduce el riesgo de parto prematuro (estudio).

      – Respecto a la soja y derivados hay que tener algo en cuenta: que un producto tenga permiso para ser comercializado no lo convierte en saludable o en “inofensivo”. En ocasiones, pasa un tiempo hasta que los organismos advierten que X producto tiene riesgos (el aceite de palma es un ejemplo de esto). En el caso de la soja, el problema es que la mayoría de la producción procede de grandes cultivos tratados con glifosato, un pesticida para el control de malezas o para secar la planta y permitir una cosecha más rápida. Como digo en el artículo, algunos estudios apuntan que el glifosato es tóxico para bebés en desarrollo ya que interfiere con las enzimas clave involucradas en el metabolismo hormonal. Se sabe, además, que daña las células placentarias humanas y los embriones incluso en dosis muy bajas… Y lo alarmante es que entre los cultivos alimenticios con mayor nivel de pesticidas permitidos está el de soja (detalle). No es de extrañar, dado que la mayoría de soja es transgénica (modificada genéticamente para que tolere más glifosato). Se estima que alrededor de un 94% de los cultivos de soja (al menos en USA) son transgénicos. De no ser así, la dosis de glifosato que se utiliza no sería tolerada por la planta… En resumen, creo que es poco probable que tengas problemas si consumes productos basados en soja esporádicamente, pero evitaría su consumo diario.

      – De acuerdo con tu última reflexión. Siempre hago hincapié en “intentar limitar” o “reducir en la medida de lo posible”. Lo que me parece alarmante es que nos aseguren que hay productos que son indispensables en nuestro día a día (como los cereales refinados) y la realidad es que son productos bastante cuestionables. Por otra parte, el concepto de dieta equilibrada no me gusta demasiado… Creo que tratan de vendernos que lo mejor es “comer de todo sin pasarse”, cuando lo que deberían recomendar es “comer mucho de lo bueno y poco de lo malo”.

      Una última cosa: es cierto que la gestión del estrés en el embarazo es igual de importante que la alimentación. En casos como el tuyo (en el que las náuseas son fuertes y se prolongan muchos meses) la prioridad es tu tranquilidad.

      Mucho ánimo con tu embarazo, que ya has pasado el ecuador 😉

      Responder
  3. Edurne

    Hola, yo estoy en la semana 10 de embarazo. Estoy evitando los alimentos con riesgo de intoxicación como el jamón serrano, los lácteos o el marisco. Hay algún momento del embarazo en el que el riesgo desaparezca?

    Responder
    • Albert

      Hola Edurne. Según los estudios que he revisado, el riesgo existe durante todo el embarazo. Parece que la gravedad del contagio depende de la bacteria y de la fase del embarazo (en fases tempranas puede ser más problemático).

      Aunque las medidas de higiene han hecho que los casos por contagio sean poco frecuentes, no merece la pena arriesgar. Una de las mejores medidas para acabar con las bacterias problemáticas es el cocinado de los alimentos (detalle). Además de esto, se recomienda prestar especial atención a la higiene (lavarse bien las manos, lavar bien la comida, lavar los utensilios de cocina etc.). En cuanto a los lácteos, no tendrías por qué limitarlos si son pasteurizados. ¡Un saludo!

      Responder
  4. Maya

    Hola Albert,

    Muchas gracias por toda la información que compartes. Muy interesante y super bien explicado todo. Este post me interesa especialmente ya que el tema de la nutrición me parece súper interesante. Y en este caso, llevado al embarazo, me parece doble fascinante (fascinante x2, claro :-9 ).

    Ante este tema, me surge una cuestión, que quizá sea una absurdez total, pero, así como está claro que los hábitos (alimenticios y en general) de la madre influyen directamente al feto ¿Puede haber alguna relación entre la calidad de vida del padre y lo que transmite (por la parte que le toca, claro está)? Entiendo que no debería ser lo mismo el aporte de un padre con hábitos saludables al de uno que es todo lo contrario. O quizá la naturaleza se lo monta genial y dice: “si la madre se lo curra, es suficiente”. Desconozco si se sabe algo al respecto.

    Por otro lado, muy de acuerdo con la NO NECESIDAD de incluir en la pirámide ese exceso de harinas por todas partes. Como celiaca, puedo dar fe de que se puede sobrevivir sin el gluten. Obviamente no hay que suprimirlo de la dieta porque sí, y mucho menos por moda. Obviamente en mi caso, desapareció por necesidad, pero es cierto que desde que no lo consumo, he introducido en mi dieta alimentos mucho más interesantes, como la quinoa, la patata o la batata.

    Al respecto de mi celiaquía, mucho me temo que el día en que sea mamá, esta será parte de la herencia para mi bebé 🙁 No sé si se sabe algo de las probabilidades de que el bebé sea celiaco o no. He oído que lo será al 100%, pero no sé si es lo que “se dice” o si hay estudios que demuestren que es así. Ojalá haya esperanzas aunque bueno, doy fe de que se puede ser una persona feliz, sana y fuerte sin consumir gluten. Desde luego que yo no sigo la pirámide alimenticia y mis analíticas están estupendas.

    Sin más, ahí te mando parte de dudas y parte de rollo personal 😀

    ¡Muchas gracias por tus respuestas y sigue así!

    Responder
    • Albert

      Hola Maya, muchas gracias a ti por tus palabras y por leer. Te contesto a lo que comentas:

      – Sabemos que el padre también tiene responsabilidad en la salud del futuro bebé ya que su esperma “transporta” ciertos trastornos metabólicos. En concreto, este reciente estudio demostró que el esperma de los padres obesos tenía una expresión genética diferente al de los no obesos. Por eso, tenemos motivos para pensar que la salud del padre influye en la expresión genética del futuro bebé. ¡Los padres también tenemos que cuidarnos!

      – Respecto a tu celiaquía, lo llamativo es que cada día son más los casos de gente con problemas de intolerancia al gluten. La hipótesis es que el gluten de algunos cereales es algo a lo que no todos estamos adaptados (llevamos comiendo cereales poco tiempo en nuestra historia evolutiva). Pero lo importante es, como dices, intentar que los cereales no sean la base de nuestra alimentación para evitar desplazar alimentos más nutritivos.

      – En cuanto a la celiaquía y la genética, los estudios coinciden en que es una enfermedad con un componente genético muy fuerte. Una revisión de estudios reciente establece la probabilidad hereditaria en un 31%. Sin embargo, parece que la epigenética (la expresión de los genes) y la microbiota son factores que modulan el riesgo de enfermedad y afectan a su manifestación. Es decir, un estilo de vida saludable puede reducir la probabilidad de que tus hijos sean celíacos. Hay esperanza 😉

      Muchas gracias por contar tu caso. Seguro que es de utilidad para otras madres y padres. ¡Un saludo!

      Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las cookies y la aceptación de la política de cookies, pincha en el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies